Recorro los caminos sin ganas.
La ausencia de grama me entristece.
El aire me ahoga aún con esta máscara.
Este mundo es una suciedad.
No comprendo nuestras preferencias.
Entre el humo de nuestras bombas...
o los gritos de niños armados.
Todo es el mismo caos que yace en una tierra pacífica.
Somo invasores, un agente externo que lastima.
Escupimos en las flores amables. Que ironía.
Tengo los senos cubiertos pero mis armas expuestas.
Rojo recorre por mi piel. Sangre de otro.
Un ejercito de jóvenes drogados marchan con ojos envenenados.
Somos todos parte de ese ejercito.
Todos culpables de esta sobredosis.¿Qúe pasó con nosotros?
´´Es cruel descubrir nuestra propia mediocridad sólo cuando ya es demasiado tarde.´´
-W. Somerset Maungham

No hay comentarios:
Publicar un comentario