Te pienso, acorralada en la esquina de la habitación.
Presa de recuerdos.
Junto al amor que nunca concretaste.
-Somos dos.
Me desnudaba ante ti.
Pero no estabas.
Nunca has estado.
Las palabras se las lleva quien no las debe escuchar.
-Y tu, también.
Cavando por el amor de alguien más.
Mientras yo, me enteraba viva a tus espaldas.
Sintiendo cada uno de tus suspiros y tu silencio.
No estas esta noche.
Como en ninguna de las noches desde hace un tiempo.
Besaba tus labios, me recostaba sobre tu pecho, te intentaba abrazar...
Hasta que descubrí que eras un fantasma de alguien que alguna vez conocí.
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