Mi cuerpo ha abandonado su esencia destructora.
Se desangra mientras me mantengo de pie.
Se corrompe en sueños.
-Eres tú. Quien ha olvidado como hablar.
Que dibuja y crea mientras arrojan mierda sobre el lienzo expuesto.
Ahogándose en el furor de la llamas azules.
Aquí hay miles de colores que salen de mi boca.
Se capturan junto a las flores de mi falda.
Arrojadas sobre el suelo.
Me han asesinado un sábado para renacer un martes.
Se cae ese dibujo que me regalaste.
Una señal efímera de un gran problema.
...
Aquí estoy yo gritando de la felicidad,
donde la soledad fiel me acompaña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario