Intento comprender, pero todo está al revés.
Aquel que se encuentra ausente me escucha,
y a mi lado el ignorante hablador.
Inhalo la droga de tu olvido, y por fin respiro.
¿Serás acaso el traficante de mi locura?
No salen las palabras de mis labios.
Se enredan con mi lengua y escupo tonterias.
Estoy perdida en este mundo imaginario,
la normalidad ya no existe en mi léxico.
Caigo a gritos y nadie escucha.
A mi alrededor se encuentran ciegos, sordos y mudos.
Estás aqui. ¿..o no?
¿Me habré vuelvo parte de esa falta de sentidos?
En mis sueños descansaré.
Pues aquí ya no hay salvación.
Y a tu lado no estaré.
Pues ya he respirado el último amargue de la realidad.